Un trayecto de 30 minutos al sur por la N-332 te lleva desde Benissa hasta el pintoresco pueblo de Altea. Con sus casas encaladas, su iglesia de cúpula azul y su vibrante escena artística, Altea ofrece una escapada llena de encanto mediterráneo. Es un lugar favorito para fotógrafos y viajeros que disfrutan sin prisas.